lunes, 6 de febrero de 2012

Diecinueve



No soporto tenerte a 20 centímetros de mi y no poder tocarte.
No soporto no volver a probar tus labios.
No soporto tenerte tan cerca, pero a la vez tan lejos.
No soporto ver como tu mente vuelve a él mientras yo te miro.
No soporto que seamos sólo amigos.
No soporto que no me quieras como lo hago yo.
No soporto echarte tanto de menos.
No soporto que no recuerdes.
No soporto que hayas olvidado.
No soporto que tu corazón ya no sea el mismo.
No soporto pensar que todo ha sido una mentira.
No soporto pensar que yo me la he creído.
No soporto verte marchar.
No soporto que no estés a mi lado.
No soporto no despertar de esta pesadilla.

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí aquí, pero no sé si por el frío o por las lágrimas he sentido la necesidad de volver. Gracias a los que habéis comentado preguntando por mi, realmente me ha emocionado. x x

martes, 12 de octubre de 2010

Cara y cruz


Es curioso que todo en el mundo gire en torno al amor, de una manera o de otra acaba apareciendo. Puede hacerlo en su forma más hermosa, aquella en la que sólo hay espacio para la felicidad, o puede aparecer mostrando su cara más temida, aquella que puede llegar a devorarte por dentro porque no puedes estar con la persona a la que amas.


El amor es el único puente entre lo visible y lo invisible
que todas las personas conocen

No te preocupes en explicar emociones.
Vive todo intensamente
y guarda los que sentiste como una dádiva de Dios.
Si crees que no vas a conseguir aguantar en un mundo
donde vivir es más importante que entender,
entonces desiste de la magia

Tú nunca serás mía; y, por eso, te tendré para siempre

Paulo Coelho, Brida

lunes, 27 de septiembre de 2010

Love at first sight


¿Crees en el amor a primera vista?
Esta pregunta la escuche ayer una y otra vez y mi respuesta siempre fue la misma: no.
Bien, no me dio apenas tiempo a aventurarme en las abarrotadas calles de Madrid cuando la vi.
Venía caminando en la dirección contraria a la mía y nuestras miradas se cruzaron. Y se mantuvieron.
Supe que era ella, que existía un vínculo especial entre nosotros, pero sabía que sería incapaz de decirla nada.
Y así fue. Nuestras miradas se sostuvieron hasta que las líneas paralelas que marcaban nuestro camino, siguieron, sin límite, hasta el infinito. No eran rectas secantes que nos hicieran a ambos volver a atrás y encontrarnos. Los dos seguimos con nuestro rumbo.
Entonces en mi mente la respuesta cambió. Ahora era un sí. Claro que creía en el amor a primera vista, lo acababa de descubrir y me sentía la persona más idiota del mundo.


Me gustaría pediros perdón a todos por mi ausencia y por no haberme pasado por vuestros blogs, pero ya estoy de vuelta :)

domingo, 5 de septiembre de 2010

L.


Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Pero quien encuentra a su mejor amigo, se puede considerar la persona más afortunada del mundo. Y sinceramente, yo me considero así.
Tener a esa persona, con la que hablar de todo, con la que recordar, en la que confías, esa persona que no te va a juzgar por tus actos o sentimientos... es la mayor suerte que se puede tener.
Solamente se pueden tener palabras de agradecimiento hacia esa persona por estar siempre ahí y sobra decir que yo estaré cuando me necesite, aunque supongo que ya lo sabe.

Y realmente valoras a esa persona cuando pasas por un momento complicado de tu vida. Cuando no puedes hablar con nadie, pero si no lo haces puedes llegar a estallar.
Pero entonces tienes a tu mejor amigo ahí, que te escucha, que te entiende y que conoce las palabras necesarias para animarte.

En realidad, todo se puede resumir en una sola palabra: GRACIAS

domingo, 22 de agosto de 2010

Parisienne


Su perfume le volvía loco, podría reconocerla por su aroma aunque perdiese la vista. Era, sin duda, su seña de identidad que pocos conocían, sólo unos pocos privilegiados.
Ahora él teme pasar por una perfumería por miedo a perder la razón, por miedo a que entre todas las fragancias que enrarecen el aire de esos establecimientos la encuentre a ella, flotando, convertida en moléculas de almizcle y vetiver, dispuesta a pasearse ante él, indiferente, como una desconocida.

Por su parte, ella cada mañana se perfuma levemente, como a él le gustaba, con la intención de que la encontrase de nuevo, como si el aroma fuese a sustituir a las palabras, en algún encuentro casual de los que se ven todos los días en las películas, pero que nunca ves en tu vida diaria.

Ambos se desean, ambos se echan de menos, no pueden si no hacerse notar con pequeños detalles que sólo ellos conocen, con la esperanza de reencontrarse y no perderse nunca más. Los dos sueñan con ser eternos juntos, vivir sus sueños, y, sobre todo, seguir soñando.

lunes, 9 de agosto de 2010

Todo lo que pudo llegar a ser y no fue. Todo lo que puede pasar y no pasa.


La mejor opción es el olvido, también la más difícil. Sinceramente, por mucho que uno quiera olvidar no sirve de nada, es el tiempo el que decide cómo y cuándo olvidar, cómo y cuándo cerrar un capítulo de la vida para abrir otro. Es el tiempo quien pasa de una página garabateada a una página en blanco en la que escribir sin tachones, confiando en haber aprendido de los errores pasados.

lunes, 2 de agosto de 2010

Maslow


A.H.Maslow clasificó las necesidades humanas en cinco niveles que se han de satisfacer progresivamente. Estas necesidades constituyen una fuente de motivación que desaparece a medida que se van satisfaciendo. Maslow representó estas necesidades en forma de pirámide:
-Primero encontramos la necesidades fisiológicas. El individuo cree que si tiene la comida garantizada para el resto de su vida será feliz sin necesitar nada más.
-Cuando estas necesidades están satisfechas, aparecen las necesidades de seguridad, para consolidar lo que se ha obtenido hasta ahora.
-Las necesidades sociales o de estatus agrupan las necesidades de amor y afecto y de sentirse aceptado por la comunidad.
- Después aparecen las necesidades de la propia estima: confianza en uno mismo, prestigio, ser valorado...
- Por último, cuando el individuo ha satisfecho las necesidades anteriores, llega el nivel más alto de la pirámide, las necesidades de autorrealización. Para Maslow esto significa el deseo de ser más y llegar hasta donde la persona sea capaz.


Ahora mismo yo no sé muy bien en qué parte de esta pirámide me encuentro, pero si tuviese que elegir, diría que en el cuarto nivel. Puede que me falte confianza en mi mismo, tal vez por esa manía de tenerlo todo controlado. Pero poco puedo hacer, no hay opción a un plan B, ya es tarde para arrepentirse de lo que sea. Ahora sólo hace falta afrontar los retos que se presentan. Y eso es lo que me preocupa.
En los últimos días las dudas no hacen más que crecer y escasean las respuestas a los interrogantes, pero estas son las consecuencias del paso del tiempo, que tenemos que tomar decisiones por nosotros mismos y corremos el riesgo de equivocarnos.
Sinceramente, yo odio equivocarme, odio no tener razón en cosas que considero trascendentales. Por eso necesito llegar a la cúspide de la pirámide de Maslow, necesito dar lo mejor de mi mismo para evitar fallar y por tanto, demostrarme que no me he equivocado.